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Obesidad

¿Qué es la obesidad?

En Estados Unidos, el sobrepeso y la obesidad en conjunto representan la segunda causa de muerte que se puede prevenir. La obesidad es una enfermedad seria y crónica que puede perjudicar la salud de una persona. El sobrepeso y la obesidad no son lo mismo, sino que representan puntos diferentes en una gama de peso que se extiende desde un peso inferior al normal hasta la obesidad. El porcentaje de personas en esas dos categorías, sobrepeso y obesidad, se determina mediante el Índice de Masa Corporal (BMI, por su sigla en inglés).

El Jefe del Servicio de Sanidad de Estados Unidos (US Surgeon General) ha declarado que el sobrepeso y la obesidad han alcanzado proporciones epidémicas en ese país. Sobre 9 millones de niños entre 6 y 19 años de edad tienen sobrepeso. Los funcionarios de salud pública afirman que la falta de actividad física y una dieta no equilibrada están alcanzando los niveles del tabaco como amenaza significativa a la salud. En la actualidad, se considera que aproximadamente el 34 por ciento de las mujeres y el 27 por ciento de los hombres tienen un exceso de peso grave.

El índice de Masa Corporal es una medida de peso en proporción a la estatura. Este índice se considera una medida útil de la cantidad de grasa corporal. A veces, las personas muy musculosas tienen un BMI que se encuentra en el nivel del sobrepeso. Sin embargo, no se las considera con exceso de peso porque el tejido muscular pesa más que el tejido adiposo. En general, el BMI se considera una manera eficaz para determinar si una persona tiene exceso de peso u es obesa.

¿Cuáles son las causas de la obesidad?

La obesidad es una enfermedad desconcertante en muchos aspectos. No se comprende bien la forma en que el organismo regula el peso y la grasa corporal. Por un lado, la causa parece simple: si una persona ingiere más calorías de las que usa, aumentará de peso.

No obstante, los factores de riesgo que determinan la obesidad pueden ser una compleja combinación de factores genéticos, socioeconómicos, metabólicos y de estilo de vida entre otros. Algunos trastornos endocrinos, enfermedades y medicamentos también pueden ejercer una influencia considerable en el peso de una persona.

Algunos de los factores que influyen en la incidencia de la obesidad se incluyen en la siguiente lista:

  • genéticos  -  los estudios han demostrado que se puede heredar la predisposición a la obesidad. Un estudio sobre el que se informó en 2004 halló que el 48 por ciento de los niños que tenían padres con exceso de peso adquirirían el mismo problema. El lugar donde se acumula el peso –las caderas o en la zona media del cuerpo– también depende en gran parte de factores hereditarios.

  • factores metabólicos  -  el cuerpo de cada persona usa energía de un modo único e individual. Tantos los factores metabólicos como los hormonales no son iguales para todas las personas, pero éstos juegan un papel en el aumento de peso. Estudios recientes muestran que los niveles de grelina, una hormona péptida que regula el apetito, y otros péptidos del estómago, participan tanto a la hora de producir sensaciones de hambre así como de saciedad.

  • factores socioeconómicos  -  hay una fuerte relación entre el nivel económico y la obesidad, especialmente entre las mujeres. Las mujeres con un nivel socioeconómico bajo tienen seis veces más probabilidades de ser obesas que las de un nivel socioeconómico superior. La incidencia de la obesidad es también más elevada entre las minorías, especialmente entre las mujeres. El 82 por ciento de las mujeres afroamericanas a partir de 20 años tiene exceso de peso.

  • estilo de vida  -  los excesos en las comidas, junto con un estilo de vida sedentario, contribuyen a la obesidad. Estos estilos de vida se pueden modificar con cambios en la conducta.

    Una dieta con un alto porcentaje de calorías provenientes de alimentos con azúcar, refinados y con alto contenido de grasa favorece el aumento de peso. Asimismo, como cada vez un número mayor de familias estadounidenses no tiene tiempo para sentarse a comer, a menudo escogen alimentos y bebidas con alto contenido calórico.

    La falta de ejercicio regular contribuye a la obesidad en los adultos y hace más difícil mantener las pérdidas de peso. En los niños, la falta de actividad de diversiones tales como mirar la televisión o sentarse frente a una computadora, contribuyen a la obesidad.

¿A quiénes afecta la obesidad?

Entre los factores físicos que contribuyen al exceso de adiposidad corporal en adolescentes, se incluyen los siguientes:

  • mayores niveles de insulina

  • niveles elevados de lípidos y lipoproteínas

  • presión sanguínea alta

Los factores de conducta y otros factores que contribuyen a un equilibrio de energía positiva almacenada como grasa a lo largo de largos períodos de tiempo, incluyen los siguientes:

  • ingesta excesiva de alimentos de alto valor energético

  • ejercicio inadecuado en relación con la edad

  • estilo de vida más sedentario

  • índice metabólico bajo

  • mayor sensibilidad a la insulina

¿Cuáles son los síntomas de la obesidad?

Los siguientes son los síntomas más comunes que indican que un adolescente es obeso. Sin embargo, cada adolescente puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • los rasgos faciales siempre parecen desproporcionados

  • en los varones, adiposidad (células adiposas ) en la región de los senos

  • abdomen de gran tamaño (a veces se presentan marcas blancas o púrpura)

  • en los varones, los genitales externos pueden parecer desproporcionadamente pequeños

  • la pubertad puede producirse a una edad temprana

  • aumento de adiposidad, especialmente en los muslos y parte superior de los brazos

  • es común la aparición de genu valgum (rodillas juntas)

Los adolescentes obesos generalmente experimentan una significativa presión social, estrés y dificultades para cumplir las tareas de desarrollo. Las perturbaciones psicológicas también son muy comunes. Los síntomas de la obesidad pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo adolescente para el diagnóstico.

Efectos de la obesidad en la salud

La obesidad tiene un efecto negativo serio en la salud. Cada año, las patologías relacionadas con la obesidad cuestan más de 100 mil millones de dólares y provocan aproximadamente unas 112.000 muertes prematuras en Estados Unidos. A continuación se presentan algunas de las consecuencias de la obesidad en la salud:

  • presión arterial elevada  -  al existir una mayor cantidad de tejido adiposo en el cuerpo que necesita oxígeno y nutrientes, los vasos sanguíneos tienen que hacer circular más sangre a dicho tejido adiposo. Esto aumenta el esfuerzo del corazón, ya que éste tiene que bombear más sangre a través de vasos sanguíneos adicionales. Una mayor cantidad de sangre en circulación también implica mayor presión en las paredes arteriales. Una mayor presión en las paredes arteriales aumenta la presión arterial. Además, el peso adicional puede elevar el número de palpitaciones y reducir la capacidad del cuerpo de transportar sangre a través de los vasos sanguíneos.

  • diabetes  -  la obesidad es la principal causa de diabetes tipo 2. La obesidad puede causar resistencia a la insulina, la hormona que regula el azúcar en la sangre. Cuando la obesidad causa resistencia a la insulina, se produce un aumento del azúcar en la sangre. Incluso la obesidad moderada aumenta drásticamente el riesgo de diabetes.

  • cardiopatía  -  la ateroesclerosis (el endurecimiento de las arterias) ocurre con más frecuencia en las personas obesas en comparación con las que no lo son. La arteriopatía coronaria también aparece con mayor frecuencia debido a que los depósitos de grasa se acumulan en las arterias que llevan sangre al corazón. La estenosis (estrechamiento) de las arterias y la reducción del flujo sanguíneo al corazón pueden provocar dolor en el pecho (angina) o un ataque al corazón. Además se pueden formar coágulos de sangre en las arterias con estrechamientos y provocar un accidente cerebrovascular.

  • problemas en las articulaciones, incluida la osteoartritis  -  la obesidad puede afectar a rodillas y caderas debido a que el peso adicional somete a las articulaciones a un mayor esfuerzo. Las operaciones de trasplante de las articulaciones, si bien se realiza habitualmente en las articulaciones dañadas, no siempre es una opción recomendable para personas obesas porque las articulaciones artificiales corren un mayor riesgo de aflojarse y de provocar más daños.

  • apnea del sueño y problemas respiratorios  -  la apnea del sueño, que provoca paros de la respiración durante breves períodos, interrumpe el sueño durante la noche y provoca somnolencia durante el día. Además induce fuertes ronquidos. Los problemas respiratorios asociados con la obesidad se producen cuando el exceso de peso en la pared del tórax oprime los pulmones y provoca restricciones en la respiración. La apnea del sueño además se asocia con presión arterial elevada.

  • cáncer  -  en las mujeres, el exceso de peso contribuye a un aumento del riesgo de contracción de varios cánceres, incluidos el del seno, el colon, la vesícula biliar y el útero. Los hombres con sobrepeso corren un mayor riesgo de contraer cáncer de colon y próstata.

  • síndrome metabólico  -  el Programa Nacional para la Educación sobre el Colesterol (National Cholesterol Education Program) ha identificado el síndrome metabólico como factor de riesgo complejo para la cardiopatía vascular. El síndrome metabólico consta de seis elementos principales: la obesidad abdominal, el aumento del nivel de colesterol en la sangre, la presión arterial alta, la resistencia a la insulina con o sin intolerancia a la glucosa, el aumento de ciertos elementos de la sangre que indican inflamación y el aumento de ciertos factores de coagulación en la sangre. 

  • efectos psicosociales  -  en una cultura donde a menudo el ideal de atractivo físico es ser demasiado delgado, las personas con sobrepeso u obesas tienen desventajas. A menudo se culpa a dichas personas por su estado e incluso se las considera perezosas o con poca fuerza de voluntad. Es frecuente que una persona con sobrepeso u obesa tenga ingresos más bajos y menos relaciones románticas. El rechazo que sufren las personas con sobrepeso puede resultar en prejuicio, discriminación e incluso tormento.

¿Cómo se diagnostica la obesidad?

La obesidad es diagnosticada por un médico. Para definir la obesidad en los adolescentes, generalmente se utiliza el índice de masa corporal (su sigla en inglés es BMI). Se definen dos categorías, incluyendo lo siguiente:

  1. Los BMI en el percentil 95 o más para edad y sexo o los BMI de más de 30 (la cantidad menor). Los hallazgos del BMI en esta categoría indican la necesidad de una investigación médica completa.

  2. Los BMI entre los percentiles 85 y 95 o los BMI iguales a 30 (la cantidad menos) sugieren un estudio de detección de segundo nivel que involucre la evaluación de cinco áreas de riesgo para la salud:

    • antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular, colesterol total elevado en los padres, diabetes, obesidad en los padres

    • presión sanguínea alta

    • nivel de colesterol total

    • grandes aumentos en las evaluaciones del BMI de año a año

    • preocupación por el peso, incluyendo la preocupación personal (emocional o psicológica) relacionada con el peso y la percepción del propio sobrepeso

Tratamiento para la obesidad

El tratamiento específico para la obesidad será determinado por el médico de su hijo adolescente basándose en lo siguiente:

  • la edad de su hijo adolescente, su estado general de salud y sus antecedentes médicos

  • la gravedad del cuadro clínico

  • la tolerancia de su hijo adolescente a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • su opinión o preferencia

El tratamiento para la obesidad en adolescentes puede incluir lo siguiente:

  • asesoramiento nutricional sobre la dieta individual

  • modificación de la dieta y del contenido calórico

  • más ejercicio o mayor participación en un programa de ejercicios adecuado

  • modificación de la conducta

  • terapia individual o de grupo orientada a cambiar patrones de conducta y confrontar sentimientos relacionados con el peso y los problemas de desarrollo normales

  • apoyo y aliento para realizar cambios y seguir las recomendaciones del tratamiento recomendado

El tratamiento que planifica la consideración de los componentes enumerados anteriormente generalmente incluyen la participación de un nutricionista, profesionales de la salud mental calificados y un especialista en ejercicios. Los objetivos del tratamiento deben ser realistas, orientándose a una modesta reducción de la ingesta, cambios en los hábitos alimenticios y la incorporación de un estilo de vida saludable orientado a la actividad física.

Prevención de la obesidad

En general, los jóvenes engordan demasiado o se vuelven obesos por no realizar suficiente actividad física y tener malos hábitos de alimentación. La genética y el estilo de vida también contribuyen con el peso de un niño.

Las recomendaciones para la prevención del sobrepeso y la obesidad durante la niñez y la adolescencia incluyen:

  • Actúe gradualmente para modificar los hábitos alimentarios y los niveles de actividad de la familia en vez de concentrarse en el peso del niño.

  • Sea un modelo de conducta. Los padres que comen alimentos saludables y participan en actividades físicas dan un ejemplo, en consecuencia, es más probable que un niño los imite.

  • Fomente la actividad física. Los niños deben tener 60 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días de la semana. Más de 60 minutos de actividad puede favorecer la pérdida de peso y el mantenimiento posterior.

  • Reduzca el tiempo de “pantalla” frente al televisor o la computadora a menos de dos horas diarias.

  • Aliente a los niños a comer sólo cuando tengan hambre y a hacerlo despacio.

  • Evite utilizar la comida como recompensa o castigo.

  • Tenga leche descremada, fruta fresca y vegetales en la nevera en vez de refrescos y bocadillos con alto contenido de azúcar y grasas.

  • Sirva al menos cinco porciones diarias de frutas y vegetales.

  • Aliente a los niños a beber agua en vez de bebidas dulces, como refrescos, bebidas deportivas y jugos de frutas.

FYH

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