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Tumores Cerebrales

¿Qué es un tumor cerebral?

Un tumor cerebral es el crecimiento anormal de tejido en el cerebro. El tumor puede originarse en el cerebro mismo o provenir de otra parte del cuerpo y viajar al cerebro (metastizarse). Los tumores del cerebro pueden clasificarse por su comportamiento en: benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).

Un tumor benigno no contiene células cancerosas y, generalmente, una vez extraído no vuelve a aparecer. La mayoría de los tumores benignos tienen los bordes bien delimitados, lo cual significa que no invaden el tejido que los rodea. No obstante, estos tumores pueden causar síntomas similares a los de los tumores cancerosos debido a su tamaño y ubicación en el cerebro.

Los tumores cerebrales malignos contienen células cancerosas. Estos tumores generalmente crecen rápidamente e invaden los tejidos que los rodean. Los tumores cerebrales malignos no suelen diseminarse a otras partes del cuerpo, pero pueden reaparecer después del tratamiento. A veces, un tumor cerebral que no es canceroso se considera maligno debido a su tamaño, su ubicación y el daño que puede producir en las funciones vitales del cerebro.

Los tumores metastáticos son los que empiezan a crecer en otra parte del cuerpo y después se diseminan al cerebro a través de la corriente sanguínea. Los tipos más comunes de cáncer que viajan al cerebro incluyen el cáncer del pulmón, el del seno, melanomas (tipos de cáncer de la piel) y el cáncer del colon. Todos estos cánceres se consideran malignos cuando se propagan al cerebro.

Datos sobre los tumores cerebrales

Tenga en cuenta las siguientes afirmaciones de la sociedad americana del cáncer (American Cancer Society) sobre los tumores cerebrales:

  • En 2008, más de 21.810 personas en los EE.UU. serán diagnosticadas con tumores malignos en el cerebro o en la médula espinal.

  • El cáncer de cerebro o médula espinal representa el 1,3 por ciento de todos los cánceres y es responsable del 2,2 por ciento de todas las muertes relacionadas con el cáncer..

Ilustración de la vista lateral del cerebro y las divisiones en cerebro, cerebelo y tronco cerebral
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¿Qué causa los tumores cerebrales?

La mayoría de los tumores cerebrales tienen anomalías de los genes que participan en el control del ciclo celular, haciendo que las células crezcan de forma incontrolada. Dichas anomalías se deben a alteraciones directas de los genes o a desarreglos de los cromosomas que hacen cambiar la función de un gen.

Los pacientes que tienen ciertas enfermedades genéticas (por ejemplo la neurofibromatosis, la enfermedad de Von Hippel-Lindau, el síndrome de Li-Fraumeni y el retinoblastoma) tienen también mayor riesgo de desarrollar tumores del sistema nervioso central. Existen también algunos informes de miembros de la misma familia que desarrollaron tumores cerebrales sin tener ninguno de los síndromes genéticos anteriores.

Los investigadores han estudiado a los padres de niños que tienen tumores cerebrales y su exposición en el pasado a ciertas sustancias químicas. Algunas sustancias químicas pueden cambiar la estructura de un gen que protege al cuerpo de las enfermedades y del cáncer. Los trabajadores de las refinerías de petróleo y de las fábricas de caucho y los químicos tienen una mayor incidencia de ciertos tipos de tumores. La sustancia química tóxica (si es que existe alguna) que está relacionada con dicho aumento de los tumores no se conoce en la actualidad.

Los pacientes que han recibido radioterapia en la cabeza como parte de un tratamiento previo para otros tumores malignos también tienen mayor riesgo de desarrollar nuevos tumores cerebrales.

¿Cuáles son los síntomas de un tumor cerebral?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de un tumor cerebral. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas varían dependiendo tamaño y la ubicación del tumor. Muchos de los síntomas están relacionados con un aumento de la presión en el encéfalo o en esa zona. En el cráneo no hay espacio libre para ninguna otra cosa que no sean los delicados tejidos del encéfalo y su líquido. Cualquier tumor, tejido extra o líquido pueden causar presión en el encéfalo y producir un aumento de la presión intracraneal (su sigla en inglés es ICP), que puede tener como resultado que uno o más de los ventrículos que drenan el líquido cefalorraquídeo (su sigla en inglés es CSF), que es el líquido que rodea el encéfalo y la médula espinal, se bloquee y deje al líquido atrapado en el encéfalo. Este aumento de la ICP puede causar lo siguiente:

  • dolores de cabeza

  • vómitos (generalmente por la mañana).

  • náuseas

  • cambios de personalidad.

  • irritabilidad

  • somnolencia

  • depresión.

  • disminución de las funciones cardiaca y respiratoria y, si no se trata, coma.

Los síntomas de los tumores en el cerebro (la parte frontal del encéfalo) pueden incluir:

  • Aumento de la presión intracraneal (ICP).

  • Convulsiones

  • Alteraciones visuales.

  • Dificultad al hablar.

  • Parálisis o debilidad en una mitad del cuerpo o de la cara.

  • Somnolencia o confusión.

  • Cambios de personalidad/juicio deteriorado.

  • Pérdida de la memoria a corto plazo.

  • Disturbios del paso.

  • Problemas de comunicación.

Los síntomas de los tumores en el tronco del encéfalo (la parte media del encéfalo) pueden incluir:

  • Aumento de la presión intracraneal (ICP).

  • Convulsiones

  • Problemas endocrinos (diabetes, trastornos de la regulación hormonal o ambos).

  • Alteraciones visuales o visión doble.

  • Dolor de cabeza.

  • Parálisis de los nervios y músculos de la cara o de la mitad del cuerpo.

  • Cambios respiratorios.

  • Caminata torpe, no coordinada.

  • Pérdida de oído.

  • Cambios de la personalidad.

Los síntomas de los tumores en el cerebelo (la parte posterior del encéfalo) pueden incluir:

  • Aumento de la presión intracraneal (ICP).

  • Vómitos (generalmente por la mañana y sin náuseas).

  • Dolores de cabeza

  • Falta de coordinación de los movimientos musculares.

  • Problemas para caminar (ataxia).

Los síntomas de un tumor cerebral pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte siempre a su médico para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica un tumor cerebral?

Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar los tumores cerebrales pueden incluir los siguientes:

  • Exploración neurológica  -  su médico examinará sus reflejos, su fuerza muscular, sus movimientos de los ojos y de la boca, su coordinación y estado alerta.

  • Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT.)  -  procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de radiografías y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una TC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido adiposo y los órganos. Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías generales.

  • Imágenes por resonancia magnética (su sigla en inglés es MRI)  -  procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y estructuras dentro del cuerpo.

  • Rayos X  -  examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.

  • Escáner de los huesos  -  fotografías o radiografías de los huesos tomadas tras haber inyectado un líquido de contraste que es absorbido por el tejido de los huesos. Se utilizan para detectar tumores y anomalías en los huesos.

  • Arteriograma (También llamado angiograma.)  -  rayos X de las arterias y venas para detectar el bloqueo o estrechamiento de los vasos.

  • Mielograma  -  procedimiento en el se inyecta un contraste en el conducto raquídeo para hacer su estructura claramente visible con los rayos X.

  • Punción raquídea (También llamada punción lumbar.)  -  se coloca una aguja especial en la parte baja de la espalda, en el interior del conducto raquídeo, (la zona que rodea a la médula espinal). Por medio de este procedimiento se puede medir la presión que existe en el canal raquídeo y en el cerebro. También se puede extraer una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (cerebral spinal fluid, CSF) y enviarla al laboratorio para comprobar si existe una infección o algún otro tipo de problema. El líquido cefalorraquídeo es el líquido que baña el encéfalo y la médula espinal.

El diagnóstico de un tumor cerebral depende fundamentalmente del tipo de células afectadas y de la ubicación del tumor.

¿Cuáles son los distintos tipos de tumores cerebrales?

Dibujo del cerebro de un adulto que explica los lugares en que se presentan los tumores con mas frecuencia
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Esxisten muchas clases diferentes de tumores cerebrales. Usualmente se categorizan por el tipo de células donde el tumor empieza, o se categorizan por el área del cerebro donde se presentan. Entre los tipos más comunes de tumores cerebrales se incluyen los siguientes:

  • Gliomas
    El tipo más frecuente de tumor cerebral primario es el glioma. Los gliomas comienzan en las células gliales, que son el tejido de sostén del encéfalo. Existen varios tipos de gliomas que se clasifican en función del lugar en que se encuentran y del tipo de células que originaron el tumor. Los diferentes tipos de gliomas son los siguientes:

    • Astrocitomas
      Los astrocitomas son tumores de células gliales que derivan de células de tejido conectivo llamadas astrocitos. Estas células pueden encontrarse en cualquier lugar del encéfalo o de la médula espinal. Los astrocitomas son el tipo de tumor cerebral más frecuente en los niños, y el tipo de tumor cerebral primario más común en los adultos. Los astrocitomas se suelen subdividir en tumores de alto grado, medio-grado y tumores de bajo grado. Los astrocitomas de alto grado son los más malignos de todos los tumores cerebrales. Además, los astrocitomas se clasifican según las señales que presentan, los síntomas que causan, el tratamiento y el pronóstico. Sin embargo, todos estos elementos dependen de la ubicación del tumor. La ubicación más común de estos tumores en los niños es el cerebelo, y reciben el nombre de astrocitomas cerebelosos. Los pacientes suelen tener síntomas de aumento de la presión intracraneal, dolores de cabeza y vómitos. También se pueden originar dificultades en la marcha y la coordinación, así como visión doble. En los adultos, los astrocitomas son más frecuentes en los hemisferios cerebrales (cerebro), donde con frecuencia causan un aumento en la presión intracraneal (su sigla en inglés es ICP), convulsiones, o cambios en el comportamiento.

    • Gliomas del tronco del encéfalo
      Los gliomas del tronco del encéfalo son los tumores que se encuentran en el tronco del encéfalo. La mayoría de los tumores del tronco del encéfalo no se puede extraer quirúrgicamente debido a su ubicación remota y a las delicadas y complejas funciones que se controlan en esta área. Los gliomas del tronco del encéfalo se producen casi exclusivamente en la infancia, principalmente en los niños en edad escolar. El niño generalmente no tiene aumentada la presión intracraneal (ICP), pero puede presentar problemas como visión doble, dificultad de movimiento en la cara o en un lado del cuerpo o dificultades de la marcha y de la coordinación.

    • Ependimomas
      Los ependimomas son también tumores de las células gliales. Generalmente se desarrollan en el revestimiento de los ventrículos o en la médula espinal. El lugar donde se suelen encontrar con más frecuencia en los niños es en las proximidades del cerebelo. El tumor a menudo obstruye el flujo de líquido cefalorraquídeo (el líquido que baña el encéfalo y la médula espinal) causando un aumento de la presión intracraneal. Este tipo de tumor afecta principalmente a los niños menores de 10 años. Los ependimomas pueden crecer lentamente, en comparación con otros tumores cerebrales, pero pueden reaparecer una vez que se termina el tratamiento. Los ependimomas recurrentes son tumores más invasivos y que presentan mayor resistencia al tratamiento. Dos por ciento de tumores de cerebro son ependimomas .

    • Gliomas del nervio óptico
      Los gliomas del nervio óptico se encuentran en la zona de los nervios que envía mensajes desde los ojos hasta el encéfalo. A menudo se encuentran en personas que padecen neurofibromatosis, una condición de nacimiento que hace que los niños sean más propensos a desarrollar tumores en el encéfalo. Los pacientes suelen presentar pérdida de visión y problemas hormonales, ya que estos tumores generalmente están situados en la base del encéfalo donde se ubica el control hormonal. Por lo general son difíciles de tratar debido a que están rodeados de estructuras encefálicas muy sensibles.

    • Oligodendrogliomas
      Este tipo de tumor también surge en las células de sostén del encéfalo. Ellos se encuentran con más frecuencia en los hemisferios cerebrales (cerebro). Las convulsiones son un síntoma muy común de esos tumores, así como los dolores de cabeza, la debilidad, o los cambios en el comportamietno o sentirse dormilado. Estos tumores tienen un pronóstico mejor que la mayoría de los otros gliomas, pero pueden volverse malignos con el tiempo. Cuatro por ciento de los tumores cerebrales son oligodendrogliomas.

  • Tumores metastásicos
    En los adultos, los tumores cerebrales metastásicos son el tipo más frecuente de tumor cerebral. Dichos tumores empiezan a crecer en otra parte del cuerpo y después se diseminan al encéfalo a través de la corriente sanguínea. Cuando los tumores llegan al encéfalo suelen asentarse en una zona llamada hemisferios cerebrales, o bien en el cerebelo. Con frecuencia, el paciente tiene muchos tumores metastásicos en distintas áreas del encéfalo. Los cánceres de pulmón, seno y colon viajan a menudo hasta el encéfalo, al igual que ciertos cánceres de piel. Los tumores cerebrales metastásicos pueden ser bastante agresivos y volver a aparecer después de la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia.

  • Meningiomas
    Los meningiomas suelen ser tumores benignos que proceden de las meninges o de la duramadre, que es la membrana resistente que recubre el encéfalo justo por debajo del cráneo. Este tipo de tumor es responsable de un 25 por ciento de los tumores cerebrales. Dichos tumores crecen despacio y pueden existir por años antes de ser detectados. Los meningiomas son más comunes en los pacientes de edad avanzada, con la tasa más elevada en las personas en sus 70s y 80s. Ellos se ubican con frecuencia en los hemisferios cerebrales, justo debajo del cráneo. Suelen estar separados del encéfalo y algunas veces se pueden eliminar totalmente durante la cirugía. Sin embargo, también pueden reaparecer después de la cirugía y algunos tipos pueden ser malignos.

  • Schwannomas
    Los Schwannomas son tumores benignos, parecidos alos meningiomas. Nacen de las células de apoyo de los nervios que abandonan el cerebro, y son más comunes en los nervios que controlan la audición y el balance. Cuando los schwannomas afectan a dichos nervios, reciben el nombre de schwannomas vestibulares o neuromas acústicos. Comunmente se presentan con pérdida de audición, y en ocación pérdida del balance o problemas de debilidad en un lado de la cara. La cirugía puede ser difícil debido al área del cerebro en el que ocurren, y de las estructuras vitales alrededor del tumor. Ocasionalmente, la radiación (o una combinación de cirugía y radiación) se utilizan en el tratamiento de estos tumores.

  • Los tumores de la glándula pituitaria
    La glándula pituitaria está localizada en la base del cerebro. Produce hormonas que controlan muchas otras glándulas en el cuerpo. Estas glándulas incluyen la glándula tiroide, las glándulas adrenales, los ovarios y los testículos, así como la producción de la leche en las mujeres embarazadas y el balance de los fluidos en los riñones. Los tumores que ocurren en la glándula pituitaria o a su alrededor pueden afectar el funcionamiento de ella, o la sobreproducción de hormonas que son enviadas a las otras glándulas. Esto puede producir problemas en el funcionamiento de la tiroides, impotencia, producción de leche en los senos, menstruaciones irregulares o problemas para regular el equilibrio de líquidos en el cuerpo. Además, debido a la cercanía entre la glándula pituitaria y los nervios de los ojos, los pacientes pueden presentar pérdida de la vista.

    Los tumores en la pituitaria son con frecuencia benignos, y al extirpar los tumores en su totalidad hace que sea menos probable de que reocurran. Ya que la pituitaria está en la base del cráneo, para alcanzar y extirpar los tumores pituitarios los procedimientos podrían realizarse por medio de la nariz o de las encías superiores. Ciertos tipos de tumores se pueden tratar con medicamentos que, en algunos casos, pueden reducir el tamaño del tumor o detener su crecimiento.

  • Tumores neuroectodérmicos primitivos (su sigla en inglés es PNET)
    Los PNET pueden aparecer en cualquier parte del encéfalo, aunque la ubicación más frecuente es la parte posterior del encéfalo, cerca del cerebelo. Cuando aparecen en esta zona se denominan meduloblastomas. Los síntomas dependen de su ubicación en el encéfalo, pero lo típico es que el paciente tenga aumento de la presión intracraneal. Estos tumores crecen rápidamente y suelen ser malignos, y en ocasiones se extienden por todo el encéfalo o la médula espinal.

  • Meduloblastomas
    Los meduloblastomas son un tipo de PNET que se encuentra cerca de la línea media del cerebelo. Este tumor crece rápidamente y a menudo obstruye el drenaje del líquido cefalorraquídeo (el líquido que baña el encéfalo y la médula espinal), causando síntomas asociados con un aumento de la presión intracraneal (ICP). Las células de los meduloblastomas pueden diseminarse (por metástasis) a otras zonas del sistema nervioso central, especialmente alrededor de la médula espinal. Generalmente se requiere un tratamiento combinado de cirugía, radiación y quimioterapia para controlar estos tumores.

  • Craneofaringioma
    Los craneofaringiomas son tumores benignos que aparecen en la base del encéfalo, cerca de los centros hormonales y de los nervios que van desde los ojos al encéfalo. Estos tumores representan sólo el uno por ciento de todos los tumores cerebrales diagnosticados en los EE.UU. Los síntomas incluyen dolores de cabeza y problemas en la visión. Los desequilibrios hormonales son frecuentes e incluyen la falta de crecimiento y baja estatura. También pueden aparecer síntomas de aumento de la presión intracraneal. Aunque estos tumores son benignos, son difíciles de eliminar debido a que están rodeados de estructuras encefálicas muy sensibles.

  • Tumores de la región pineal
    Cerca de la glándula pineal, que contribuye a controlar los ciclos del sueño y la vigilia, pueden surgir muchos tumores diferentes. Los gliomas son frecuentes en esta región, al igual que los pineoblastomas. Además, los tumores de las células germinales, otro tipo de tumores malignos, también pueden aparecer en esta zona.  Los quistes benignos de la glándula pineal también aparecen en este lugar, con lo que resulta difícil diferenciar entre un tumor maligno y uno benigno. Con frecuencia es necesario realizar una biopsia o extraer el tumor para distinguir si se trata de un tumor maligno o uno benigno. Los pacientes que tienen tumores en esta zona a menudo padecen dolores de cabeza o síntomas de aumento de la presión intracraneal. El tratamiento depende del tipo de tumor y de su tamaño.

Tratamiento para los tumores cerebrales:

El tratamiento específico de los tumores cerebrales será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • su edad, su estado general de salud y sus antecedentes médicos

  • el tipo, la ubicación y el tamaño del tumor.

  • la gravedad del trastorno

  • su tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias

  • las expectativas para la evolución del trastorno

  • su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir (solo o en combinación):

  • Cirugía
    La cirugía suele ser el primer paso para el tratamiento de los tumores cerebrales. El objetivo consiste en eliminar la mayor cantidad de tumor posible manteniendo al mismo tiempo las funciones neurológicas. También se hace una biopsia para examinar los tipos de células del tumor y realizar el diagnóstico. Se suele hacer cuando el tumor está rodeado de estructuras sensibles que pueden dañarse al extraerlo.

  • Quimioterapia

  • Radioterapia

  • Esteroides (para tratar y prevenir la inflamación, especialmente en el encéfalo).

  • Medicamentos anticonvulsivos (para tratar y prevenir las convulsiones asociadas con el aumento de la presión intracraneal).

  • Derivación ventriculoperitoneal (también conocida como derivación VP).
    Es un tubo que se coloca en los espacios llenos de fluido cerebral, que se llaman ventrículos. El otro extremo del tubo se sitúa en el abdomen para ayudar a drenar el exceso de fluido que puede acumularse en el encéfalo y causar un aumento de la presión en el mismo.

  • Trasplante de médula ósea.

  • Cuidados de apoyo (para reducir al mínimo los efectos secundarios del tumor o del tratamiento).

  • Rehabilitación (para recuperar las capacidades motoras y la fuerza muscular perdidas; en el equipo de cuidados de la salud pueden participar fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales y del habla).

  • Antibióticos (para tratar y prevenir las infecciones).

  • Seguimiento continuo (para controlar la enfermedad, detectar reapariciones del tumor y controlar los efectos del tratamiento).

Entre las terapias nuevas que se pueden utilizar para tratar el cáncer encefálico se incluyen las siguientes:

  • Radiocirugía estereotáctica - una nueva técnica que dirige altas dosis de radiación al lugar del tumor, salvando los tejidos normales que lo rodean, mediante la utilización de rayos de fotones emitidos por un acelerador lineal o rayos X de cobalto.

  • Terapia genética - se añade un gen especial a un virus y se inyecta éste en el tumor cerebral. Posteriormente se administra un medicamento antiviral que mata las células cancerosas que están infectadas con el virus modificado.

  • Galletas de quimioterapia - galletas que contienen BCNU, un fármaco que destruye el cáncer, y se insertan en el tumor cerebral durante una cirugía.

Pronóstico a largo plazo para las personas que tienen un tumor cerebral

El pronóstico depende en gran medida de lo siguiente:

  • El tipo de tumor.

  • La gravedad de la enfermedad

  • El tamaño y la ubicación del tumor.

  • La presencia o ausencia de metástasis.

  • La respuesta del tumor a la terapia

  • Su edad, su estado general de salud y sus antecedentes médicos

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Los nuevos acontecimientos en el tratamiento.

Como sucede con cualquier tipo de cáncer, el pronóstico y la supervivencia a largo plazo pueden variar considerablemente según el individuo. La atención médica a tiempo y una terapia agresiva contribuyen a un mejor pronóstico. El seguimiento continuo es esencial para una persona a la que se le diagnostica un tumor cerebral. Los efectos secundarios de la radioterapia y la quimioterapia, así como la aparición de nuevas enfermedades malignas, pueden presentarse en los sobrevivientes de los tumores cerebrales.

Tal vez se deba extender el período de rehabilitación para recuperar las capacidades motoras y la fuerza muscular perdidas. Los fisioterapeutas, terapeutas del habla y ocupacionales pueden participar en algún tipo de rehabilitación. Es necesario realizar más investigaciones para mejorar los tratamientos, reducir los efectos secundarios de los tratamientos y encontrar una cura para esta enfermedad. De todas maneras, continuamente se descubren nuevos métodos para mejorar el tratamiento y reducir los efectos secundarios.

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